Once denuncias contra Byron Lima Oliva en la prisión de Pavoncito

Fuente: El Periódico

Byron Miguel Lima Oliva, encarcelado por su participación en el asesinato del obispo Juan Gerardi Conedera en 1998, es para el director del Sistema Penitenciario (SP) un “líder nato”. En cambio, algunos reos que guardan prisión junto a él en Pavoncito le consideran un hombre que abusa del poder dentro de la cárcel.

Lima Oliva es hijo del coronel Byron Lima Estrada, también condenado. Es capitán del Ejército y fue miembro del Estado Mayor Presidencial durante los gobiernos de Ramiro de León y Álvaro Arzú. En 2001 fue condenado a 20 años de prisión.

El militar es Gerente General de la Cooperativa Integral de Comercialización Penitenciaria "Torre Fuerte R.L.", una maquila conformada por privados de libertad de ese centro carcelario.

Torre Fuerte fue constituida el 17 de junio de 2010. En la maquila se fabrica calzado, ropa, hamacas, redes, pelotas de fútbol, tarjetas en calco y foami, velas, lociones, productos de limpieza y se alquilan y reparan aparatos eléctricos.

Lima Oliva tiene otras funciones “no oficiales” en la coordinación del trabajo en el centro. Luis Alberto González, director del SP reconoce que es el coordinador laboral de esa maquila. Contra él se presentó una serie de denuncias, la mayoría anónimas, hechas por distintos reos que trabajan bajo su supervisión.

Las denuncias

El Ministerio Público (MP) investiga actualmente 11 casos contra Lima Oliva. La mayoría de las acusaciones han sido interpuestas por amenazas, sin embargo, también se registran delitos como agresión, posesión para el consumo, falsedad material y asociación ilícita.

Fiscales del MP reconocen que se han enfrentado a una situación particular en todos los casos abiertos contra Lima Oliva: las denuncias no son ratificadas por temor a represalias.

En la oficina del Procurador de los Derechos Humanos (PDH) está vigente una denuncia contra Lima Oliva. Fue interpuesta por un reo de Pavoncito, que no quiso identificarse, quien relató el supuesto poder que este ejerce en el interior de ese centro.

El expediente está registrado con el número EIO.GUA.5698-2009 y se abrió en la auxiliatura móvil de Fraijanes el 10 de septiembre de 2009.

Según el interponente, 13 privados de libertad fueron afectados por las acciones de Lima Oliva. Cuenta que en varias ocasiones, algunos reos desobedecieron las reglas impuestas por, lo que generó castigos, maltratos físicos, psicológicos y amenazas de muerte contra los mismos.

El denunciante asegura que Lima Oliva ordena las sanciones a imponer. En más de una ocasión castigó a los reos de Pavoncito dejándolos sin alimento durante toda una jornada o les impidió el uso de los servicios básicos, como las regaderas y los baños, u ordenó que los internos permanecieran confinados en sus celdas.

La presunta víctima del militar narra que este dirige a 50 reos que le prestan protección y cumplen sus órdenes con rigurosidad, para que los demás trabajen a su ritmo personal.

Privilegios

El director del SP niega que el recluso goce de privilegios a los que pocos reos logran acceder. El 17 de mayo de 2011 este organizó una fiesta en el interior de Pavoncito, a la que llevó a 4 jóvenes bailarinas para que amenizaran la celebración.

Después del baile compartió con ellas, y otros reos, alimentos en un lugar apartado del resto de privados de libertad de ese centro. La celebración ocurrió por el aniversario de la Cooperativa.

Lima Oliva percibió salario del Ejército de Guatemala, hasta julio de 2009, según el reporte que consta en el Juzgado Primero de Ejecución Penal, donde ha solicitado su libertad anticipada más de una vez. Fuentes de la fiscalía especial a cargo del caso Gerardi refieren que el Ejército debió suspender el pago de pensiones a Lima Oliva desde que la sentencia quedó firme en 2005; sin embargo, este exmilitar recibió más de Q9 mil mensuales durante ese lapso.

El MP estableció que Lima cuenta con tres anillos de seguridad personal conformados por los mismos condenados, los cuales impiden acercarse a él.

Marco Antonio Rosell, abogado defensor de Lima Oliva, dijo que las denuncias contra su cliente son más de 55, pero que “la mayoría han sido deslegitimadas por falta de pruebas. “Todas son simples denuncias y ninguna ha sido ratificada, no nacen a la vida jurídica, porque carecen de sustento y de pruebas”, reiteró el abogado.

Rosell atribuye esas denuncias y los señalamientos contra Lima Oliva como una estrategia “para que no salga de la cárcel”, sin embargo, reconoce que su cliente es el encargado del orden en la prisión donde está recluido.

“Lo que no permite el capitán es que los reos se estén asoleando todo el día. Él lo dirige todo. Ese es un presidio, no un campo de vacacionistas y ahí se debe observar la disciplina”, señala Rosell.





Enviar a un amigo



X
Para:
+ Agregar otro destinatario
Puedes agregrar hasta 10


Obtener una
nueva imagen