La ética se demuestra en lo invisible
La ética no depende de supervisión ni de reconocimiento.
Se ejerce en silencio, en decisiones pequeñas que nadie aplaude.
Es fácil actuar correctamente cuando hay reglas visibles.
Lo extraordinario es hacerlo por convicción.
Ahí se construye el carácter.
Ahí nace la confianza verdadera.
Transdoc





